Pasó otro 24 de marzo. Reflexiona mos antes y después de la fecha: cómo encararla en las aulas, cómo narrar lo inenarrable, cómo transmitir nuestra herencia política y cultural sin amedrentar a los chicos, pero permitiendo que hagan suya nuestra historia.En una escuela pública de la provincia de Buenos Aires, el acto conmemorativo se llevó a cabo poco antes de la salida del turno mañana. Citados para las 11hs., los familiares esperaron hasta las 11.30 que las puertas se abrieran y los alumnos encargados del acto les entregaran copias de la canción La memoria, de León Gieco. Hasta allí, aún con el detalle chocante de un papel de fondo con ositos ¿? en la cartelera, todo bien. Luego, la decepción. El maestro leía mal. Habló de una guerra. No supo explicar en su discurso las variadas razones que llevaron al golpe del 76, ni mucho menos contextualizarlas históricamente. Se trataba de un feriado establecido por Ley tal del año cual. Parecía apuntar a disculpar la represión a través de culpar al nacionalismo absurdo...¿de quiénes? La Directora expresó que la democracia es la única forma para mantener la libertad, siempre en forma pacífica. Por suerte reivindicó que la canción se refería a diversos genocidios y en año del Bicentenario no debíamos olvidar a los pueblos originarios.
Los chicos grandes leyeron textos que obviamente habían escrito los docentes, pero no podían darle sentido propio a su lectura. Los de primer grado se revolvían inquietos mientras ante sus ojitos pasaban una y otra vez los dictadores de uniforme, los reprimidos, los muertos, las madres y abuelas de pañuelos blancos...en blanco y negro. El acto fue formal, traía a la memoria la década del 60 cuando el 25 de mayo se repartía un alfajor, y los pibes sufrían frío sin entender lo que se decía, o recitaban un poema trabajosamente aprendido de memoria. Tal vez en las aulas sí se construyó algo. Las siluetas que decoraban el salón expresaban "Nunca Más"...pero ¿cómo se podrá impedir la injusticia y la expoliación, si se separan los derechos humanos de las razones del abuso? Si se sigue apelando a una enseñanza descontextualizada, ¿cómo educar para la libertad?
Si tu acto fue diferente, si en tu clase pudiste dialogar con tus alumnos, si tus hijos te preguntaron sobre esta fecha y sirvió para que comprendieran mejor lo ocurrido, por favor hacenos llegar esa experiencia.
Hola gente, soy Mariano Durán. Por ahora sólo participo leyendo, en breve dejaré mi pequeño aporte. Saludos
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